Las empresas productivas nos preocupamos siempre por cumplir con las regulaciones que nuestros clientes y las certificaciones nos indican que debemos implementar. Entre ellas, muchas veces nos llevan a instalar, dentro de nuestras líneas de producción, equipos de control. Estos equipos ayudan a garantizar que los productos estén envasados con la dosis adecuada, garantizando un peso exacto y que ni existan cuerpos extraños dentro del envase. Equipos comunes para estos procesos son los chequeadores de peso en línea y los detectores de metales. Algunas empresas productivas y plantas de producción lo ven como una necesidad para cumplir con alguna norma, pero muchas otras lo ven como un punto de control que garantiza que los procesos anteriores se están realizando de manera adecuada.
Una bolsa con más peso del que debe llevar se convierte inmediatamente en producto que se está regalando al usuario final. Producto gratis. La suma de estos pesos al final del año, implican un monto de dinero que merma a las utilidades de la compañía. Un equipo de chequeo de peso puede empezar a detectar estas variaciones de peso y descartar los productos que estén fuera del rango de dosis de producto deseado, pero no es la solución al problema, sino solamente un termómetro que puede identificarlo. Un caño que gotea agua va a seguir gastando agua por más que se le coloque un recipiente para contenerla y reutilizarla.
La solución a este tipo de problemas siempre estará en poder contar con un sistema de dosificación que garantice un rango de precisión estable para el producto que vamos a envasar. Un buen equipo de dosificación no es otra cosa que la garantía a dejar de regalar producto cada bolsa, evitando reprocesos por envases con mayor o menor cantidad de producto. Dependiendo del producto, existen al menos tres tipos de dosificación para garantizar su precisión:
• La dosificación por peso, que es la más común, debe garantizar que el peso envasado sea siempre el mismo, y que se encuentre dentro de los rangos de variación. Este tipo de dosificación suele usarse en el envasado de menestras, arroz, azúcar, cocoa u otros productos en los que la venta sea por un peso exacto.
• La dosificación por volumen debe garantizar que la cantidad envasada esté conforme con respecto a la cantidad de producto. Los más comunes suelen ser líquidos como agua, aceite, leche, etc.
• La dosificación por unidad, en las que el envase debe garantizar una cantidad exacta de productos como pueden ser galletas, sobres, paños, servilletas o incluso panes.
En todos estos casos, los expertos en dosificación somos quienes debemos definir el dosificador que, además de cumplir con la velocidad necesitada por el usuario, pueda dosificar el producto según sus características físicas. Esta definición de máquina es muy importante, ya que determinará el tipo de proceso de dosificación que se instale en la línea de envasado. No todos los productos tienen el mismo comportamiento. Hay productos que se envasan por peso, pero la dosis se hace en función al volumen que éste producto ocupa, debido a su homogeneidad. En otras ocasiones, hay productos de dosificación por unidad en los que se utilizan sistemas de pesado para garantizar el número de productos exacto en cada envase. En otras ocasiones, hay productos que se van pesando conforme se van llenando los pomos o bolsas. Sin importar el sistema que se adopte, lo más importante es que se cumpla con las necesidades del cliente garantizando la precisión en cada dosis. Asegurando la disminución de reprocesos como reempaque, descartes u otros similares.
Por otro lado, es importante tener en cuenta que la calidad de estos equipos de dosificación es crucial para garantizar un buen desempeño. La precisión de estos siempre dependerá de los componentes internos que llevan, de su cuidado y buen mantenimiento.
Finalmente, es importante interiorizar el concepto de equipo de control como un indicador que nos ayude a identificar oportunidades de optimización de recursos y mejorar nuestros procesos, como mejora continua. Además, identificar rápido un problema y contactar al experto de inmediato. Mientras antes se solucione el problema, las pérdidas serán menores.
Una bolsa con más peso del que debe llevar se convierte inmediatamente en producto que se está regalando al usuario final. Producto gratis. La suma de estos pesos al final del año, implican un monto de dinero que merma a las utilidades de la compañía. Un equipo de chequeo de peso puede empezar a detectar estas variaciones de peso y descartar los productos que estén fuera del rango de dosis de producto deseado, pero no es la solución al problema, sino solamente un termómetro que puede identificarlo. Un caño que gotea agua va a seguir gastando agua por más que se le coloque un recipiente para contenerla y reutilizarla.
La solución a este tipo de problemas siempre estará en poder contar con un sistema de dosificación que garantice un rango de precisión estable para el producto que vamos a envasar. Un buen equipo de dosificación no es otra cosa que la garantía a dejar de regalar producto cada bolsa, evitando reprocesos por envases con mayor o menor cantidad de producto. Dependiendo del producto, existen al menos tres tipos de dosificación para garantizar su precisión:
• La dosificación por peso, que es la más común, debe garantizar que el peso envasado sea siempre el mismo, y que se encuentre dentro de los rangos de variación. Este tipo de dosificación suele usarse en el envasado de menestras, arroz, azúcar, cocoa u otros productos en los que la venta sea por un peso exacto.
• La dosificación por volumen debe garantizar que la cantidad envasada esté conforme con respecto a la cantidad de producto. Los más comunes suelen ser líquidos como agua, aceite, leche, etc.
• La dosificación por unidad, en las que el envase debe garantizar una cantidad exacta de productos como pueden ser galletas, sobres, paños, servilletas o incluso panes.
En todos estos casos, los expertos en dosificación somos quienes debemos definir el dosificador que, además de cumplir con la velocidad necesitada por el usuario, pueda dosificar el producto según sus características físicas. Esta definición de máquina es muy importante, ya que determinará el tipo de proceso de dosificación que se instale en la línea de envasado. No todos los productos tienen el mismo comportamiento. Hay productos que se envasan por peso, pero la dosis se hace en función al volumen que éste producto ocupa, debido a su homogeneidad. En otras ocasiones, hay productos de dosificación por unidad en los que se utilizan sistemas de pesado para garantizar el número de productos exacto en cada envase. En otras ocasiones, hay productos que se van pesando conforme se van llenando los pomos o bolsas. Sin importar el sistema que se adopte, lo más importante es que se cumpla con las necesidades del cliente garantizando la precisión en cada dosis. Asegurando la disminución de reprocesos como reempaque, descartes u otros similares.
Por otro lado, es importante tener en cuenta que la calidad de estos equipos de dosificación es crucial para garantizar un buen desempeño. La precisión de estos siempre dependerá de los componentes internos que llevan, de su cuidado y buen mantenimiento.
Finalmente, es importante interiorizar el concepto de equipo de control como un indicador que nos ayude a identificar oportunidades de optimización de recursos y mejorar nuestros procesos, como mejora continua. Además, identificar rápido un problema y contactar al experto de inmediato. Mientras antes se solucione el problema, las pérdidas serán menores.







